Crónicas desde Hungría

Esta es la breve crónica de 10 días en Agard, Hungría. 5 personas que no nos conocíamos de nada nos embarcamos en la que ha sido la primera experiencia de MOVIÉNDOTE en intercambios europeos con jóvenes.

 

Todo empieza en Madrid con caras de sueño y unas cuantas horas de viaje por delante. Las primeras alegrías no se hacen esperar y enseguida descubrimos que todo indica que como grupo vamos a funcionar a las mil maravillas. Entre salas de embarque, autobuses y andenes nos vamos conociendo, de forma que cuando llegamos a Agard la sensación que transmitimos es la de cinco colegas que se conocen de toda la vida (y así nos lo hicieron saber unos cuantos compañeros del intercambio unos días después).

Todas nuestras apuestas iban encaminadas a que íbamos a ser los últimos en llegar a Agard y que, seguramente, encontraríamos al grupo ya en dinámica (sí, estábamos un poquito preocupados). Contra todo pronóstico, lo que nos encontramos fue a unos cuantos voluntarios esparcidos por el comedor (por nacionalidades, por supuesto) y unas cuantas sorpresas. De 8 países que acudíamos, dos ya se habían caído del cartel. Además, el grupo alemán estaba por llegar y parte del equipo turco también.

 

Después de cenar, exprimimos un poco la noche y empezamos a estrechar lazo con Akif, uno de los voluntarios turcos. Pero el viaje y sobre todo el madrugón pesaban bastante, así que el día de llegada iba a darse por concluido más pronto que tarde.

Primer contacto internacional
Ya tenemos nuestro primer contacto internacional

Al día siguiente y ya con la gente más o menos centrada el intercambio echaba a andar. El hilo conductor de los siguientes días estaba bastante claro: ¿Cómo nos imaginamos el mundo en 2030?

Mediante distintas actividades la idea era ir tocando distintos aspectos de la realidad para debatir entre los distintos puntos de vista que teníamos.  Hubo días más tranquilos, de estar sentado en la mesa y debate de toda la vida con un papel inmenso y un secretario recogiendo ideas, y también hubo días más movidos.

 Viaje y sonrisas

Las horas de viaje no nos quitan la sonrisa. Menos a David 😀

Por lo general, las cosas más interesantes se vieron a través de los dos juegos de rol. La diversidad (no solo la de naciones) enriqueció sin lugar a dudas todos los ejercicios dándonos distintos puntos de vista desde las creencias y las experiencias de cada uno.

 

Sin duda, los mejores recuerdos y las mejores experiencias no vinieron pautadas en el programa, sino que fueron las que surgieron de manera natural, en las charlas relajadas de después de comer, en los pasillos, en las bromas y complicidades que surgieron del verdadero intercambio.

 

Destacar un día más intenso de lo normal en el que por la mañana visitamos escuelas de pueblos cercanos para plantear las mismas cuestiones que habíamos debatido entre nosotros a los alumnos. Y para rematar, aprovechando que ya estábamos fuera del albergue nos hicimos una escapada express a Budapest.

Algunos compañeros

Algunos compañeros en Székesfehérvár

 

 Comando nocturno

Comando nocturno en Budapest

En definitiva, unos días increíbles en los que hemos tenido contacto con otras realidades de la Unión Europea y hemos hecho buena piña. Gracias a MOVIENDOTE por ofrecernos esta oportunidad y que haya muchas más.

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